Nacimos en un mundo nuclear. No lo concebimos de otro modo. Es como los pibes de ahora, que no conciben el mundo sin celular, y a nosotros nos extasiaba el walkie talkie.

Cuando nacimos hacía añares que la bomba de Hiroshima había desvastado una civilización y nos parecía normal, historia antigua, como nos parecía cosa de viejos todo aquello que veíamos en películas antiquísimas, sin efectos de video y todo lo que ahora conocemos.

Nunca me llamó la atención el tema de la energía nuclear... HASTA AHORA.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Niños con problemas de Tiroides en Fukushima.





Tokio.- A siete meses de la catástrofe nuclear en Japón se detectaron irregularidades hormonales en las glándulas tiroides en 10 de 130 niños analizados que residen cerca de la planta atómica de Fukushima, informó hoy la agencia de noticias Kyodo.

"Por el momento no podemos decir que los niños están enfermos. Deberán ser observados a largo plazo", dijo un portavoz de la Fundación Chernobyl en Japón, que junto al hospital universitario Shinshu realizó estás pruebas a niños hasta 16 años.
Después de un accidente nuclear el yodo radiactivo desprendido puede influir en el funcionamiento de la glándula tiroides, aumentando el riesgo de cáncer en el futuro.

El pasado 11 de marzo la central de Fukushima sufrió graves daños por el fuerte terremoto y tsunami, que causó la muerte de más de 15.000 personas.

En la planta atómica de Fukushima Daiichi aún se sigue filtrando material radiactivo aunque menos que después de la catástrofe nuclear. El gobierno hizo cerco de 20 kilómetros alrededor de la planta.

Más de 50.000 residentes han abandonado la prefectura de Fukushima ya que temían los efectos de la radiación.

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sábado, 30 de abril de 2011

Hay medicamentos anti radiación.






El medio ambiente también sufre las consecuencias potenciales de las radiaciones desencadenadas por la fusión del núcleo, que puede afectar a un área de decenas de kilómetros a la redonda.

La contaminación nuclear se deposita en el suelo y en el mar y se incorpora a la cadena alimentaria de los seres vivos mediante un proceso de bioacumulación. Va pasando de unos a otros, entre plantas, animales y seres humanos.

En general, los efectos de la radiactividad son acumulativos y una exposición, aunque sea pequeña y continua, resulta peligrosa.

Los trastornos más frecuentes producidos por el exceso de radiación son el cáncer, las alteraciones gastrointestinales, afecciones de la médula ósea, así como del aparato reproductor (infertilidad, malformaciones, ...) y el debilitamiento del sistema inmunológico.

En el núcleo de un reactor nuclear a partir de la fisión del uranio, existen más de 60 contaminantes radiactivos, unos de vida larga y otros de corta, que se acumulan en él, por ser parecidos a nuestros elementos biológicos.

Entre ellos, el yodo, el estroncio 90 y el cesio (C-137) son algunos de los contaminantes más perjudiciales para la salud humana, que aumentan el riesgo de padecer todo tipo de cánceres y disminuyen la inmunidad del organismo.

La afección del yodo es inmediata, provoca mutaciones en los genes y aumenta el riesgo de cáncer, especialmente de tiroides.

El cesio se deposita en los músculos, mientras el estroncio se acumula en los huesos, durante un periodo mínimo de 30 años. Ambas sustancias multiplican la posibilidad de padecer cáncer de huesos, de músculos o tumores cerebrales, entre otras patologías.

Las radiaciones afectan también al sistema reproductivo, más a las mujeres que a los hombres. Los espermatozoides se regeneran totalmente cada 90 días, sin embargo, los óvulos permanecen en los ovarios toda la vida y si un óvulo es alterado por la radiación y fecundado posteriormente, se producirán malformaciones en el feto, incluso años después.

Cuando la principal vía de contagio es la inhalación, sólo es efectivo ingerir pastillas de yodo. El tiroides va eliminando el yodo sobrante y de esta forma, cuando se satura de yodo normal puede ir eliminando el yodo radiactivo inhalado.

Si el contacto es a través de la piel, se elimina lavándose con detergente tanto el cuerpo, como el pelo y las uñas, y desechando la ropa.

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Hay Medicación.

Un medicamento que podría proteger al cuerpo humano de la radiación nuclear ha sido desarrollada por científicos estadounidenses. Un medicamento que podría proteger al cuerpo humano de la radiación nuclear ha sido desarrollada por científicos estadounidenses.
Se espera que pueda contrarrestar los efectos de la radioterapia en los pacientes con cáncer y también en la eventualidad de un desastre nuclear o un ataque con "bomba sucia".

Conocido como CBLB502, y hasta ahora probado en animales, el medicamento dispara un mecanismo biológico que ayuda a las células sanas a resistir dosis fuertes de radiación.

Las investigaciones, publicadas en la revista Science, empezarán a aplicarse en pruebas clínicas.

La radiación elimina las células cancerígenas al causarles un daño que programa el suicidio celular, o apoptosis.

Pero las células sanas también pueden morir paralelamente a las células de un tumor, lo que hace necesario que los radiólogos intenten solo impactar el tumor durante el tratamiento.

Los investigadores desarrollaron el medicamento analizando la manera en que algunas células cancerígenas podían soportar la radioterapia. CBLB502 reduce la toxicidad de la radiación sin disminuir el efecto terapéutico contra el tumor y sin promover tendencias cancerígenas que pueden resultar de la radiación misma

Trabaja inhibiendo la proteína que inicia el programa de suicidio celular. Los experimentos con animales señalan que CBLB502 protege a las células sanas en la médula ósea y el sistema digestivo contra la radiación, pero parece no proteger las células del tumor que continúan siendo vulnerables al tratamiento.

Ratones y monos inyectados con el medicamento entre 45 minutos y 24 horas antes de recibir lo que normalmente serían dosis letales de radiación tendieron a sobrevivir o vivir más tiempo que los animales que no fueron inyectados, muestran las investigaciones.

Un riesgo de prevenir la muerte celular es que células defectuosas podrían sobrevivir y convertirse en células cancerosas.

Sin embargo, los investigadores no detectaron que esto sucediera en los experimentos con ratones.

Además, no hubo aparentes efectos secundarios.

Proteger las células sanas contra los efectos de radiación podría permitir que los pacientes con cáncer reciban dosis más altas de radiación, o tratamientos más extensos de la misma.

El medicamento también podría ser utilizado en caso de un desastre nuclear, como el de Chernobyl, o los efectos de un ataque con "bomba sucia".

"Demostramos que el medicamento es efectivo cuando se inyecta antes y después de la radiación", dijo.

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miércoles, 27 de abril de 2011

Ocultando la verdad.






Tanto en Chernobyl como en Fukushima los gobiernos no comuncaron bien a la sociedad lo que sucedió. En Ucrania, que todavía era parte de la antigua Unión Soviética, la población se enteró tres o cuatro días después de que algo había pasado en Chernobyl porque en Suiza detectaron una nube tóxica con lluvia que contaminó de más radiación de lo normal a algunas zonas. Investigaron su origen y desnudaron lo que la URSS ocultaba a los propios habitantes.

El gobierno japonés también falló en la comunicación. Fue contradictorio y lento en dar a conocer lo sucedido en Fukushima. Al punto tal que el primer ministro japonés pateó la puerta de una reunión de la empresa que administra la central al grito de "¿Qué es lo que realmente está pasando?"

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A mi me da miedo no tanto cuando hay noticias funestas como cuando son suavizadas adrede, si no nos comentan la verdadera gravedad de la situación, es para impedir el caos, pero la ignorancia nunca puede ser mejor que la información, ya que la gente, ya está jugada. Claro que no tenía idea del alcance del juego en la que los metieron estos "cráneos" especialistas en energía nuclear.





Estos neurona de oro no tuvieron en cuenta en los alcances de su proyecto, que la radioactividad puede tardar entre 50 y 300 años en desaparecer? Tan necesario era esto, para nuestra civilización taaaaaan evolucionada? Sobre todo porque hemos crecido exponencialmente a nivel tecnológico pero no lo acompañamos con evolución espiritual, y los egos y las ansias de poder entran en juego y sólo se trata de ver quien la tiene más grande.





martes, 12 de abril de 2011

Acá no pasa nada?


Negar una realidad para que no duela hace que vayamos directo al precipicio.

Minimizar los efectos nefastos de la falla de la central de Fukushima cuya alerta de grado 7 es la máxima que puede haber, comparada sólo con el desastre de Chernobyl, es ponerse antiojeras para poder seguir... hacia el matadero.

Vimos lo que sucede despues de un sismo grande: tsunami. Vimos lo que provoca un tsunami en una central nuclear. Qué estamos esperando para desactivar TODAS? Es que preferimos desaparecer antes de un mundo inclusive de la Edad de Piedra? Volvamos al trueque, a cultivar, a vivir de la caza y la pesca. Usemos escaleras en lugar de ascensores. Es feo? Es mejor, acaso, morir por radiación excesiva?

La radiación superó 10.000 veces su registro normal, esto impide como sabemos toda forma de vida, y lo peor es que está
contaminando el océano, de a poco irá intoxicándolo todo. Qué parte no se entiende?

Es época de sismos, sismo por aquí, sismo por allá; algunos vienen acompañados por tsunamis, y vimos lo imprevisibles que resultan este tipo de centrales con energía atómica. QUÉ IMPIDE DESACTIVARLAS A TODAS? Es que no nos animamos a vivir de otro modo, en la era atómica? preferimos desaparecer??

Puede la codicia de unos pocos, dictaminar el final trágico de todos?